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Pequeñas balas de oro podrían ayudar a combatir los cánceres relacionados con el asbesto

Los nanotubos de oro, diminutos cilindros huecos de una milésima parte del ancho de un cabello humano, podrían usarse para tratar el mesotelioma, un tipo de cáncer causado por la exposición al asbesto, según un equipo de investigadores de las universidades de Cambridge y Leeds.

En un estudio publicado hoy en la revista Small, los investigadores demuestran que una vez dentro de las células cancerosas, los nanotubos absorben la luz, lo que hace que se calienten, matando así las células.

Más de 2.600 personas son diagnosticadas en el Reino Unido cada año con mesotelioma, una forma maligna de cáncer causado por la exposición al asbesto. Aunque el uso de asbesto está prohibido en el Reino Unido ahora, el país tiene los niveles más altos de mesotelioma del mundo porque importó grandes cantidades de asbesto en los años de la posguerra. El uso mundial de amianto sigue siendo elevado, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos, lo que significa que el mesotelioma se convertirá en un problema mundial.

En 2018, la Universidad de Cambridge recibió £ 10 millones del Consejo de Investigación de Ingeniería y Ciencias Físicas para ayudar a desarrollar soluciones de ingeniería, incluida la nanotecnología, para encontrar formas de abordar los cánceres difíciles de tratar.

En una colaboración entre la Universidad de Cambridge y la Universidad de Leeds, los investigadores han desarrollado una forma de nanotubos de oro cuyas propiedades físicas son ‘sintonizables’; en otras palabras, el equipo puede adaptar el grosor de la pared, la microestructura, la composición y la capacidad de absorber partículas particulares con longitudes de onda de luz.

Los investigadores agregaron los nanotubos a las células de mesotelioma cultivadas en el laboratorio y encontraron que eran absorbidas por las células, que residían cerca del núcleo, donde se encuentra el ADN de la célula. Cuando el equipo apuntó a las células con un láser, los nanotubos absorbieron la luz y se calentaron, matando la célula del mesotelioma.

El equipo seguirá desarrollando el trabajo para garantizar que los nanotubos se dirijan a las células cancerosas con menos efecto sobre el tejido normal.

Los nanotubos se fabrican en un proceso de dos pasos. Primero, se crean nanobarras de plata maciza del diámetro deseado. Luego, el oro se deposita de la solución sobre la superficie de la plata. A medida que el oro se acumula en la superficie, la plata se disuelve desde el interior para dejar un nanotubo hueco.

El enfoque avanzado por el equipo de Leeds permite que estos nanotubos se desarrollen a temperatura ambiente, lo que debería hacer más factible su fabricación a escala.

Más información: Universidad de Cambridge

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