Usted esta aquí
Inicio > Avances Médicos > Sensor puede detectar tejido hepático graso o con cicatrices

Sensor puede detectar tejido hepático graso o con cicatrices

Aproximadamente el 25 por ciento de la población de EE. UU. padece la enfermedad del hígado graso, una afección que puede provocar fibrosis del hígado y, finalmente, insuficiencia hepática.

Actualmente, no existe una manera fácil de diagnosticar la enfermedad del hígado graso o la fibrosis hepática. Sin embargo, los ingenieros del MIT han desarrollado ahora una herramienta de diagnóstico, basada en resonancia magnética nuclear (RMN), que podría usarse para detectar ambas condiciones.

El dispositivo, que es lo suficientemente pequeño como para caber en una mesa, usa RMN para medir cómo se difunde el agua a través del tejido, lo que puede revelar cuánta grasa hay en el tejido. Este tipo de diagnóstico, que hasta ahora se ha probado en ratones, podría ayudar a los médicos a detectar la enfermedad del hígado graso antes de que progrese a fibrosis, dicen los investigadores.

Ashvin Bashyam, receptor de doctorado del MIT, y el estudiante de posgrado Chris Frangieh son los autores principales del artículo, que aparece hoy en Nature Biomedical Engineering. Mientras que Michael Cima, profesor de ingeniería David H. Koch en el MIT. Departamento de Ciencia e Ingeniería de Materiales, miembro del Instituto Koch para la Investigación Integrativa del Cáncer del MIT es el autor principal del estudio.

La enfermedad del hígado graso ocurre cuando las células del hígado almacenan demasiada grasa. Esto conduce a la inflamación y eventualmente a la fibrosis, una acumulación de tejido cicatricial que puede causar ictericia y cirrosis hepática y, finalmente, insuficiencia hepática. La fibrosis generalmente no se diagnostica hasta que el paciente comienza a experimentar síntomas que incluyen no solo ictericia, sino también fatiga e hinchazón abdominal. Se necesita una biopsia para confirmar el diagnóstico, pero este es un procedimiento invasivo y puede no ser exacto si la muestra de la biopsia se toma de una parte del hígado que no es fibrótica.

Para crear una forma más sencilla de detectar este tipo de enfermedad hepática, Cima y sus colegas tuvieron la idea de adaptar un detector que habían desarrollado previamente para medir los niveles de hidratación antes y después de que los pacientes se sometieran a diálisis. Ese detector mide el volumen de líquido en el músculo esquelético de los pacientes utilizando RMN para rastrear los cambios en las propiedades magnéticas de los átomos de hidrógeno del agua en el tejido muscular.

Los investigadores pensaron que podría usarse un detector similar para identificar enfermedades hepáticas porque el agua se difunde más lentamente cuando encuentra tejido graso o fibrosis. El seguimiento de cómo el agua se mueve a través del tejido a lo largo del tiempo puede revelar la cantidad de tejido graso o cicatrizado presente.

En un estudio de ratones, los investigadores demostraron que su detector podía identificar la fibrosis con un 86 por ciento de precisión y la enfermedad del hígado graso con un 92 por ciento de precisión. Se necesitan unos 10 minutos para obtener los resultados, pero los investigadores ahora están trabajando para mejorar la relación señal-ruido del detector, lo que podría ayudar a reducir la cantidad de tiempo que lleva.

La versión actual del sensor puede escanear a una profundidad de unos 6 milímetros por debajo de la piel, lo que es suficiente para controlar el hígado del ratón o el músculo esquelético humano. Los investigadores ahora están trabajando en el diseño de una nueva versión que pueda penetrar más profundamente debajo del tejido, para permitirles probar la aplicación del diagnóstico hepático en pacientes humanos.

Si este tipo de sensor de RMN pudiera desarrollarse para su uso en pacientes, podría ayudar a identificar a las personas en peligro de desarrollar fibrosis, o en las primeras etapas de la fibrosis, para que puedan ser tratadas antes, dice Cima. La fibrosis no se puede revertir, pero se puede detener o ralentizar mediante cambios en la dieta y ejercicio. Tener este tipo de diagnóstico disponible también podría ayudar en los esfuerzos de desarrollo de medicamentos, porque podría permitir a los médicos identificar más fácilmente a los pacientes con fibrosis y monitorear su respuesta a posibles nuevos tratamientos, dice Cima.

Otra aplicación potencial de este tipo de sensor es la evaluación de hígados humanos para trasplantes. En este estudio, los investigadores probaron el monitor en tejido hepático humano y encontraron que podía detectar fibrosis con un 93 por ciento de precisión.

Más información: Noticias del MIT

Deja un comentario

Top