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Las radiografías ahora también pueden informarnos sobre los tejidos blandos

Todos aprendimos en la escuela que los rayos de las máquinas de rayos X atraviesan tejidos blandos como la piel y los órganos internos, pero no materiales densos como los huesos, ¿verdad? No tan rápido.

Los investigadores en Japón han descubierto una forma de usar rayos X para informar a los médicos sobre esas partes blandas también, no solo los huesos, de una manera similar a cómo funcionan los ultrasonidos o las imágenes de resonancia magnética (MRI), pero con una resolución mucho mayor.

Esta mayor resolución para el campo de la elastografía, un método no invasivo de imágenes médicas que investiga la rigidez y la elasticidad de los tejidos blandos, debería permitir a los profesionales de la salud identificar problemas de tejido mucho más pequeños y profundos, como las lesiones, de lo que pueden con ultrasonido o resonancia magnética, los dos tipos principales de elastografía utilizados actualmente. Los científicos publicaron sus resultados en marzo en la revista Applied Physics Express.

Aunque los estudios previos han sugerido que tal elastografía de rayos X es posible en principio, esta es la primera vez que se demuestra una visualización del mundo real de la rigidez utilizando el concepto.

El ultrasonido usa ondas de sonido con frecuencias más altas de lo que los humanos pueden escuchar, y funciona enviando “ondas de corte” a través de nosotros, el tipo de ondas que se producen cuando se mueve una cuerda hacia arriba y hacia abajo rápidamente. Las ondas de corte viajan más rápido a través de un tejido más rígido que a través de un tejido más blando. Dado que los tumores cancerosos, las lesiones por cirrosis hepática y arterias endurecidas son más rígidas que el tejido sano circundante, al identificar dónde pasan las ondas a través del tejido más lentamente, los médicos pueden detectar estos tejidos más rígidos.

La resonancia magnética funciona de manera relacionada, pero mediante el uso de imanes muy fuertes para forzar a los protones en el cuerpo a alinearse con un campo magnético. El tiempo que tardan esos protones en hacer este movimiento nos cuenta una historia similar sobre tejidos rígidos o duros.

Ahora, los investigadores han desarrollado una técnica para hacer lo mismo con los rayos X. ¿La ventaja? Los rayos X pueden proporcionar una resolución mucho mayor que la ecografía, del orden de decenas de micrómetros (millonésimas de metro) en lugar de milímetros (meras milésimas de metro).

El siguiente paso es desarrollar aún más la técnica para producir visualizaciones en 3D y, en última instancia, los investigadores quieren fabricar equipos de diagnóstico médico para elastografía de rayos X.

Más información: Universidad de Tohoku

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